Cómo apoyar a tu hijo con bajo rendimiento escolar sin presión
- ACADEMIA QUO VADIS

- hace 5 días
- 4 Min. de lectura
Cuando un hijo tiene bajo rendimiento escolar, en casa suelen aparecer la preocupación, la incertidumbre y, a veces, incluso la frustración. Es normal: todos los padres desean que sus hijos tengan éxito en los estudios, no solo por las calificaciones, sino también porque el aprendizaje abre puertas para el futuro.
Sin embargo, muchas veces la intención de ayudar puede convertirse en presión, y esa presión, lejos de resolver el problema, lo agrava. Sermones, comparaciones con otros compañeros, enfados o castigos suelen generar más ansiedad que motivación. Lo que al principio era un simple bajón académico puede transformarse en un bloqueo emocional difícil de superar.
Entonces surge la gran pregunta: ¿cómo se puede ayudar sin agobiar? Desde nuestra experiencia en Academia Quo Vadis, donde acompañamos a diario a estudiantes y familias, sabemos que el bajo rendimiento escolar no siempre se debe a falta de capacidad. Muchas veces tiene su origen en la organización, en los hábitos de estudio, en la motivación o incluso en factores emocionales.

Guía práctica para acompañar a tu hijo ante un bajo rendimiento escolar
A continuación, compartimos una guía ampliada con claves prácticas para acompañar de forma positiva y efectiva a tu hijo cuando atraviesa un momento de bajo rendimiento escolar:
1. Escucha antes de corregir:
Detrás de las malas notas puede haber miedos, frustraciones o falta de motivación. Escucha con calma. Evita los sermones largos y enfócate en comprender. El acompañamiento positivo es más eficaz que la presión.
Cómo aplicarlo en casa:
Dedica un rato tranquilo para hablar, sin interrupciones.
Haz preguntas abiertas: “¿Cómo te sientes en clase?”, “¿Qué es lo que más te
cuesta?”.
Evita los sermones largos. Escucha más de lo que hablas.
Valida sus emociones: a veces solo necesitan saber que es normal equivocarse o fallar en algún momento.
El acompañamiento positivo es mucho más eficaz que la presión constante. Cuando un niño siente que sus padres lo entienden, baja su nivel de estrés y se muestra más dispuesto a mejorar.
2. Ayuda a crear una rutina estable:
El rendimiento mejora cuando hay horarios regulares de estudio, descanso y ocio. Ayuda a tu hijo a organizar sus tardes con un horario flexible pero constante.
Consejos prácticos:
Establece horarios regulares para deberes, repaso y tiempo libre.
Diseñad juntos un horario flexible, pero constante. Involucrar al niño en su
elaboración le da sensación de control.
No olvides el descanso: dormir lo suficiente y tener ratos de ocio es clave para
la concentración.
Un niño que sabe qué esperar en cada momento del día se siente más
tranquilo y menos abrumado.
3. Crea un entorno adecuado para estudiar:
Evita ruidos, pantallas cerca o interrupciones. Un espacio limpio, luminoso y con materiales ordenados invita a concentrarse mejor.
Cómo preparar el lugar de estudio ideal:
Una mesa amplia y ordenada.
Buena iluminación natural, o lámpara adecuada.
Silla cómoda y ergonómica.
Material escolar a mano, para no interrumpir la sesión.
Sin móviles ni pantallas cerca.
Cuando el entorno invita a concentrarse, el cerebro entra en “modo estudio”
mucho más rápido.

4.Refuerza el esfuerzo, no solo las notas:
Valora cuando tu hijo se organiza, termina tareas o mejora un poco. El refuerzo positivo motiva más que las amenazas o comparaciones.
Qué hacer en casa:
Elogia cuando tu hijo se organiza mejor.
Reconoce cuando termina una tarea sin que se lo recuerdes.
Valora las mejoras, aunque sean pequeñas: pasar de un 4 a un 5 también es un
logro.
El refuerzo positivo es mucho más poderoso que las amenazas. Aumenta la
autoestima y fomenta la motivación intrínseca.

5.Busca apoyo profesional si es necesario:
Hay situaciones en las que la ayuda familiar no es suficiente. El bajo rendimiento escolar puede deberse a falta de método de estudio, desmotivación profunda, problemas de autoestima académica o incluso dificultades de aprendizaje.
En estos casos, contar con un profesor de refuerzo escolar especializado marca la diferencia. En Academia Quo Vadis trabajamos no solo el contenido académico, sino también la parte emocional y motivacional.
El acompañamiento externo aporta tres grandes beneficios:
Metodología efectiva: enseñamos técnicas de estudio adaptadas a cada nivel.
Acompañamiento emocional: ayudamos al alumno a recuperar la confianza en sí mismo.
Comunicación con la familia: mantenemos a los padres informados y les damos pautas para reforzar en casa.
A veces, la causa del bajo rendimiento escolar es una falta de método, autoestima académica baja o desmotivación general. En esos casos, contar con un curso o tutor especializado puede marcar la diferencia.
En Academia Quo Vadis escuchamos a las familias para buscar dónde está el problema, los resultados mejoran cuando se combinan apoyo familiar y técnicas de estudio efectivas. Nos caracterizamos no solo por ayudar académicamente sino también por tratar de reforzar emocionalmente y motivar a nuestros alumnos en sus estudios para que mejoren su rendimiento.
¡Contáctanos hoy para obtener más información sobre nuestros programas de refuerzo escolar y solucionar el bajo rendimiento escolar!

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